UN VIEJO QUE LEÍA POEMAS DE AMOR de Luis Sepúlveda


MIS FRASES FAVORITAS de 

"UN VIEJO QUE LEÍA POEMAS DE AMOR

de LUIS SEPÚLVEDA

por Fernando G. Mancha



"El aire se notaba cada vez más caliente y espeso. Pegajoso, se adhería a la piel como una molesta película, y traía desde la selva el silencio previo a la tormenta. De un momento a otro se abrirían las esclusas del cielo".

"Está juntando odio, pero todavía no reúne el suficiente. Eso lleva tiempo".

"Déme una novela bien triste, con mucho sufrimiento a causa del amor, y con un final feliz".

"... eran capaces de decir palabras que levantaban a un boxeador noqueado".

"... mirando pasar la eternidad verde del río".

"Leía lentamente, juntando las sílabas, murmurándolas a media voz como si las paladeara, y al tener dominada la palabra entera la repetía de un viaje. Luego hacía lo mismo con la frase completa, y de esa manera se apropiaba de los sentimientos e ideas plasmados en la páginas. Cuando un pasaje le agradaba especialmente lo repetía muchas veces, todas las que estimara necesarias para descubrir cuán hermoso podía ser también el lenguaje humano".

"... que sí existieron y continuaban existiendo en los rincones porfiados de la memoria, en los mismos donde se embosca el tábano de la soledad".

"Deseaban verlo, tenerlo, y también deseaban sentir su ausencia, la tristeza de no poder hablarle, y el vuelco jubiloso en el corazón al verle aparecer de nuevo".

"Durante su vida entre los shuar no precisó de novelas de amor para conocerlo",

"Nadie consigue atar un trueno...".

"... en tanto los colonos destrozaban la selva construyendo la obra maestra del hombre civilizado: el desierto".

"Fue el descubrimiento más importante de toda su vida. Sabía leer. Era poseedor del antídoto contra el ponzoñoso veneno de la vejez".

"... a los pocos minutos era imposible ver más allá de un brazo extendido".

"Muchas veces escuchó decir que con los años llega la sabiduría y él esperó, confiando en que tal sabiduría le entregara lo que más deseaba: ser capaz de guiar el rumbo de los recuerdos y no caer en las trampas que éstos tendían a menudo".

"Los hombres maldecían la necedad del gordo con palabras masticadas para que no percibiera la magnitud de los insultos".

"Si no tenemos un punto fijo al que queremos llegar, damos vueltas y vueltas".

"No. Se trata del otro amor. Del que duele".

"... los ojos del miedo pueden verte, de la misma manera como tú ves las luces del amanecer entrando por los resquicios de caña".

"Le habló a la selva recibiendo la única respuesta del aguacero".

"Él quería gritar, pero los roedores del pánico le destrozaban a dentelladas la lengua. Él quería correr, pero las delgadas serpientes voladoras le ataban las piernas".

"... el olor a muerto que muchos hombres emanan sin saberlo".

"... novelas que hablaban del amor con palabras tan hermosas que a veces le hacían olvidar la barbarie humana".


LA MANCHA HUMANA de Philip Roth


MIS FRASES FAVORITAS de 

"LA MANCHA HUMANA

de PHILIP ROTH

por Fernando G. Mancha



"...por mucho que hubiera sufrido, lo mantenía oculto tras una de esas caras huesudas e inexpresivas que, por otro lado, no esconden nada y revelan una soledad inmensa".

"Había perdido el dominio de sí mismo (...) Su manera de moverse por la estancia me hacía pensar en esos pollos que siguen andando después de que los han decapitado".

"... la cara (...) distorsionada sin duda por el efecto tóxico de las emociones que le recorrían".

"cuanto hay de estoico en mi interior se relaja y el deseo de no morir, de no morir jamás, es casi demasiado intenso para soportarlo, me explicó (...)  el terror (a la extinción)".

"Estás en buena forma (...), apenas se te ven rastros del viejo furor. Hace tres semanas  o un mes, cuando te vi por última vez, estabas metido hasta las rodillas en tu propia sangre".

"... en fin, ¿cómo vas a llenar el vacío de la indignación?".

"Y ser un viejo es lo mismo..., eres igual que esa chica fea, estás en el rincón del baile".

"Las vacas estaban sumidas en una existencia bestial que carecía dichosamente de profundidad espiritual: arrojar chorros de leche y mascar, cagar y mear, pacer y dormir, esa era toda su razón de ser".

"Diez años así, un día tras otro. No podía soportarlo más".

"... lo accidental que es el sino, o lo accidental que todo  puede parecer cuando es ineludible".

"... eran más bien de esas personas que pasan directamente de la cuna a la edad adulta, sin que en el periodo intermedio hayan tenido una educación sobre cómo funciona y se rige la brutalidad humana".

"... como si fuese posible de alguna manera renunciar al combate singular que es cada persona".

"Le había salvado la sabiduría que dice: "No hagas nada"."

"¿Quiénes son ahora? Son la versión más sencilla posible de sí mismos. La esencia de la singularidad. Cuanto es es doloroso ha cuajado en pasión. Ya no pueden lamentar siquiera que las cosas no sean diferentes. La repulsión por lo que les ha hecho el mundo es como una trinchera en la que se protegen".

"Los rasgos yanquis de esa mujer me hacían pensar en una habitación estrecha con ventanas pero sin puertas".

"... y sin ninguna prisa por llegar a cualquier parte porque la diversión está en el viaje".

"¿Debería hacer esto, aquello o lo de más allá? A la mierda con todo eso".

"No me queda energía para ocuparme de los grandes problemas del mundo".

"Como dice la fantasía de nuestro orgullo desmesurado, estamos hechos a imagen de Dios, de acuerdo, pero no del nuestro..., sino del de los antiguos griegos. Dios vicioso. Dios corrompido. Un dios de la vida si jamás ha existido. Dios a imagen del hombre".

"El Dios del Pequeño Lugar: el chismorreo, los celos, la acritud, el hastío, las mentiras. No, los venenos provinciales no ayudan. Aquí la gente se aburre, es envidiosa, su vida es como es y como será, y por eso, sin poner seriamente el relato en tela de juicio, lo repiten, por teléfono, en la calle, en la cafetería, en el aula...".

"... en sus buenos tiempos, antes de que él empezase a girar fuera de control dentro de la prisión cada vez más estrecha de su cólera".

"Era austero a la manera en que la hoja de un cuchillo es austera: amenazante si no la manejas con el mayo cuidado".

"... nunca luchó por nada, salvo por sí mismo".

"Pero lo peligroso del odio es que, una vez empiezas a sentirlo, lo experimentas cien veces más de lo que esperas. Una vez empiezas, no puedes detenerte. No conozco nada más difícil de dominar que el odio. Es más fácil dejar de beber que dominar el odio, y ya es decir".

"... por lo que veo, este país se está idiotizando más a cada hora que pasa".

"Debilitado por la naturaleza aterradoramente provisional de todo".

"Esto es lo que sucede cuando escribes libros. No solo hay algo que te impulsa a averiguarlo todo, sino que algo empieza a ponerlo todo en tu camino. De repente no existe una carretera secundaria que no conduzca directamente a tu obsesión".

"Ellos viven en ciudades. Viven en el ajetreo de la rutina laboral, la locura de trasladarse al trabajo. La locura en el trabajo. La locura de volver del trabajo. El tráfico. La congestión. Están atrapados en eso. Yo me he librado".

"Me retiré de mí mismo".



CORRER de Jean Echenoz



MIS FRASES FAVORITAS de 

"CORRER

de JEAN ECHENOZ

por Fernando G. Mancha



"No le gusta el deporte, máxime porque su padre le transmitió su propia antipatía por el ejercicio físico, el cual no es a sus ojos sino una pura pérdida de tiempo y sobre todo de dinero".

“Siempre quiere saber hasta dónde puede llegar”.

"Viljo Heino, a quien llaman el prestigioso corredor de los bosques profundos (...), el hombre silencioso y relajado que revolucionó el arte de la carrera rechazando las florituras de estilo para buscar sistemáticamente el menor esfuerzo".

“Emil podría estar satisfecho de sí mismo pero, como siempre, no lo está. Todo eso le ha recordado que debe correr más rápido, organizar mejor sus fuerzas, reservar la energía para el final y, sobre todo, estudiar con atención la táctica de sus adversarios para mejorar la suya”.

“Hay corredores que parecen volar, otros bailar, otros desfilar, otros parecen avanzar como sentados sobre las piernas (…) Emil, nada de todo eso. Emil parece que se encoja y se desencoja como si cavara, como en trance (…) rostro crispado, tetanizado, gesticulante (…) un rictus que resulta ingrato a la vista (…) la lengua fuera intermitentemente, como si tuviera un escorpión alojado en cada zapatilla de deporte (…) todo su cuerpo se asemeja a un mecanismo descompuesto, dislocado, salvo al armonía de sus piernas, que muerden y mastican la pista con voracidad”.

"Corres raro pero no corres nada mal, le dice".

"Mientras corre parece un boxeador luchando contra su sombra".

“No tengo suficiente talento para correr y sonreír a la vez, reconoce Emil. Correré con un estilo perfecto cuando se valore la belleza de una carrera según un baremo, como en el patinaje artístico. Pero yo, de momento, lo que tengo que hacer es correr lo más rápido posible”.

“Algún día se calculará que, sólo entrenándose, Emil habría dado tres veces la vuelta a la Tierra”.

"Yo soy mi propio médico".

”El apellido Zátopek (…) comienza a restallar universalmente con sus tres sílabas ligeras y mecánicas, despiadado vals de tres tiempos, ruido de galope, zumbido de turbina, repiqueteo de bielas o de válvulas acompasado por la k final, precedido por la z inicial que ya corre mucho: hace uno zzz y todo corre mucho, como si esa consonante fuera un juez de salida. Por otro lado, esa máquina está lubricada con un nombre fluido: la lata de aceite Emil engrasa el motor Zátopek”.

"... los monos parecen malos, atormentados, amargados, perpetuamente ofendidos, resentidos por haber dejado escapar la humanidad por un pelín".

"Estoy contento, declara Emil, pero siento que un joven no me haya vencido. Los jóvenes aman más que yo la victoria".

"El mecanismo falla primero en los detalles, una rodilla que afloja un poco a la izquierda, una punzada en el hombro, un inicio de calambre en la pantorrilla derecho, y rápidamente se cruzan los dolores y los problemas, se conectan en una red hasta que todo el cuerpo se descompone (...), el espectáculo de una zancada rota, mal escuadrada, inconexa, y pasa a ser un autómata lívido y desarticulado, cuyos ojos de hunden y se orlan de círculos cada vez más profundos".


BAILA, BAILA, BAILA de Haruki Murakami



MIS FRASES FAVORITAS de 

"BAILA, BAILA, BAILA

de HARUKI MURAKAMI

por Fernando G. Mancha


"Era un hotel triste. Triste como un perro negro de tres patas empapado por la lluvia de diciembre".

"El fracaso, la derrota y la frustración teñían todo su ser, como si lo hubieran secado en una solución de tinta azul claro tras haberlo dejado un día entero en remojo".

"Un hombre al que uno le daban ganas de meterlo en una caja de cristal y dejarlo expuesto en el laboratorio de química de un colegio con una etiqueta que rezase: HOMBRE AL QUE, HAGA LO QUE LO QUE HAGA, TODO LE SALE MAL".

"¿Por qué iba alguien a llorar por mí?".

"Si lo sientes, significa que es así".

"Lo hice tomándome todo el tiempo del mundo, con la lentitud de un pedazo de hielo que va derritiéndose".

"Tengo la sensación de que respiras un aire completamente diferente del que yo respiro".

"La manera en que los demás me ven no me atañe. Más bien, eso es algo que sólo les atañe a ellos".

"Al amanecer, mientras contemplaba absorto la Luna, me pregunté hasta cuándo seguiría así. Dentro de poco me encontraré en alguna parte con otra mujer, me dije. Nos atraeremos de forma natural, como dos astros errantes. Entonces volveremos a esperar en balde un milagro, perderemos el tiempo, desgastaremos nuestros corazones y nos despediremos. ¿Hasta cuándo iba a seguir así?".

"Después exhalé un suspiro tan largo y hondo que, si se hubiera prolongado en línea recta, habría llegado hasta la Luna".

"Estoy haciendo lo equivocado en el lugar equivocado".

"Definitivamente, en lo que hago hay algo equivocado".

"Lo que quiero decir es que el dolor se vuelve crónico. Engullido por la vida diaria, uno deja de saber cuáles son las heridas. Pero están ahí. Así son las heridas: no se pueden coger y mostrar; las únicas que se pueden mostrar son las heridas menores".

"Nunca pierde su sonrisa radiante y mea siempre con elegancia".

"Oí el estruendo de unos latidos en la oscuridad. Era mi propio corazón. Me envolvían, me engullían mis propios latidos".

"Una ciudad venida a menos habitada por almas venidas a menos".

"Recuerdo perfectamente el instante en que me quedé dormido. Como si un simio gigante gris entrara de repente en la habitación con un martillo en las manos y me golpeara con todas sus fuerzas en la parte posterior de la cabeza".

"Pero ahora algunas conexiones estaban generando confusión. ¿Y por qué? Porque yo ya no sabía lo que quería".

"Sobre el pavimento helado los copos de nieve caían en silencio como una lluvia de infinitas plumas".

"... con la maña de un mono que lanzara arcilla contra un muro".

"La ciudad entera estaba desesperadamente rígida y helada como un cadáver".

"¿Pueden sentirse a gusto las máquinas?"

"Una vez más, clavó su mirada en mi mejilla izquierda. Me dio la sensación de que en cualquier momento se me abriría un agujero en la cara".

"Nos iba bien, pero entre lo que ella deseaba, lo que ella se había forjado en su mente, y yo había una diferencia abismal".

"Antes creía que me haría mayor poco a poco, año tras año (...). Pero no. Uno se hace adulto de golpe y porrazo".

"... en el fondo, pienso que nunca he elegido nada por mí mismo, que todo me ha venido dado, que simplemente he interpretado los papeles que me han caído en las manos. Cuando de noche me despierto y pienso en eso, me entra pánico. ¿Quién soy? ¿Cómo soy en esencia? ¿Quién lleva las riendas de mi vida?".

"Era uno de esos primeros días de abril delicados, volubles, vulnerables y hermosos como una página de Truman Capote".

"¿Me estás diciendo que tengo que ser menos original, más como todo el mundo?".

"Yo hacía bien mi trabajo, pero jamás había sentido el menor apego o entusiasmo por lo que hacía".

"Mar adentro, pequeñas olas, silenciosas y regulares, iban y venían, como si alguien sacudiera ligeramente una sábana".

"Mañana me voy de viaje y estaré fuera unos días. Antes de irme quería oír tu voz. Eso es todo. A veces me entran unas ganas enormes de oír tu voz".

"No tengo tiempo para pararme a pensar  en esas cosas. La paz es mucho más ajetreada que la guerra".

"Somos personas, no fórmulas de geometría".

"El mundo seguiría girando sin mí".

"Pensé que probablemente no distinguirían un Subaru de un Maserati. Los cerdos, igual que las jirafas y las anguilas, no entienden de esas cosas".

"Debemos tratar a los demás de manera que, a su muerte, no nos queden remordimientos. Con justicia y, a ser posible, honradez".

"La mayoría de la gente muere calladamente".

"Yuki se quedó callada. El silencio me empapó los oídos como si fuera agua".

"¿Cómo lo has adivinado? -Si presto oído, capto lo que deseas. Si aguzo la vista, veo lo que deseas".

LOS ENAMORAMIENTOS de Javier Marías


MIS FRASES FAVORITAS de 

"LOS ENAMORAMIENTOS" 

de JAVIER MARÍAS

por Fernando G. Mancha


"Qué fácil resulta la esfumación de alguien".

"... había desaparecido de la faz de mi tierra para siempre".

"... patchwork (...) obra de arte del remiendo".

"El mundo deja entrar y hace salir a las personas demasiado en desorden".

"Cuántos ratos eternos tendrá en que no sabrá cómo ayudar a a avanzar el tiempo".

"Bah, si estamos todos condenados. En realidad no vale la pena. Hagamos lo que hagamos, estaremos sólo esperando; como muertos de permiso".

"... nadie acepta ya que las cosas pasan a veces sin que haya un culpable, o que existe la mala suerte, o que las personas se tuercen y se echan a perder y se buscan ellas solas la desdicha o la ruina".

"... lo que ha ocurrido es tan grave que el porqué me da lo mismo".

"Es otro de los inconvenientes de padecer una desgracia: al que la sufre los efectos le duran mucho más de lo que dura la paciencia de quienes se muestran dispuesto a escucharlo y acompañarlo, la incondicionalidad nunca es muy larga si se tiñe de monotonía".

"Ojalá me fuera posible ponerlos entre paréntesis, o hibernarlos, no sé, ponerlos a dormir y que no se despertaran hasta nuevo aviso".

"Pero ahora estaba como en el interior de un globo, habladora pero en el fondo aislada y ajena a todo lo exteriror, y ese globo tardaría mucho en pincharse".

"El mundo es tan de los vivos, y tan poco en verdad de los muertos -aunque permanezcan en la tierra todos y sin duda son muchos más-, que aquéllos tienden a pensar que la muerte de alguien querido es algo que les ha pasado a ellos más que al difunto, que es a quien de verdad le pasó".

"Es la horrible fuerza del presente, que aplasta más el pasado cuanto más lo distancia, y además lo falsea sin que el pasado pueda abrir la boca, protestar ni contradecirlo ni refutarle nada".

"En cambio quien ha vivido y ha muerto no desaparece del todo, durante un par de generaciones al menos".

"En camino hacia el olvido".

"... jamás tenía la certeza de que mi visita acabara con el enredo de nuestros cuerpos".

"... no te vendría mal leer a autores no contemporáneos de vez en cuando".

"La tentación de oír no se resiste, aunque nos demos cuenta de que no nos conviene".

"Quién sabe nada de nadie con seguridad".

"... qué más da o qué más me da".

"... porque un recuerdo molesta menos que una criatura, aunque a veces un recuerdo sea algo devorador".

"... es desolador que algunas cosas no cambien nunca en esencia, aunque también es reconfortante que algo persista, que no se mueva ni un milímetro ni un vocablo".

"Sí, un asesinato, no más".

"... como quien fantasea cuando empieza a venirle el sueño, todo el mundo tiene derecho a eso, a imaginarse lo imposible cuando la vigilia inicia por fin su retirada, qué menos, y se clausura el día".

"Uno ignora lo que el tiempo hará de nosotros con sus capas finas que se superponen indistinguibles, en qué es capaz de convertirnos".

"La gente acaba por dejar marchar a los muertos, por mucho apego que les tenga, cuando nota que su propia supervivencia está en juego y que son un gran lastre".

"Los muertos sólo tienen la fuerza que los vivos les dan".

"¿Cómo va a tenerse derecho a lo que uno no ha construido ni se ha ganado?".

"Y si ya se estuvo en la nada, o en la no existencia, no es tan extraño ni grave regresar a ella".

"Los muertos hacen mal en regresar".

"Eso se terminó, antes de hoy. Mañana mismo iniciaré la tarea de que deje de ser una criatura y se convierta en un recuerdo, aunque sea, durante algún tiempo, un recuerdo devorador. Paciencia, porque llegará un día en que no lo será".

"'En realidad a mí que me importa, qué se me da todo esto'. Eso está al alcance de cualquiera siempre, ante cualquier hecho por cercano y grave que sea, y quienes no se sacuden los hechos es porque en el fondo no quieren, porque se alimentan de ellos y descubren que dan algún sentido a sus vidas".

"No sé cómo no los advirtieron, cómo no se sintieron quemados ni traspasados, mis ojos debían ser como ascuas o agujas".

"¿Quién soy yo para perturbar el universo?"



EL CORONEL CHABERT de Honoré de Balzac



MIS FRASES FAVORITAS de 

"EL CORONEL CHABERT" 

de HONORÉ DE BALZAC

por Fernando G. Mancha


"Miró modestamente a su alrededor, como un perro que al colarse en una cocina extraña teme llevarse una paliza".

"... le dijo (...) dándole una palmada en el hombro capaz de matar a un rinoceronte".

"Se produjo un torrente de gritos, risas y exclamaciones, para cuya descripción habría que echar mano de todas las onomatopeyas de la lengua".

"... produciendo en el despacho el ruido de cien abejorros que unos colegiales hubieran encerrado en cucuruchos de papel".

"... para arrancarle algunas indiscreciones con una maniobra habitual en los procuradores, acostumbrados a mantener la calma cuando sus adversarios o sus clientes pierden los estribos".

"El viejo soldado se estremeció al oír esa sola palabra (...) que era a la vez un reproche, un ruego, un perdón,una esperanza, un desespero, una interrogación, una respuesta. Esa palabra lo contenía todo".

"... pero en cuanto un hombre cae en manos de la justicia, ya no es sino un ser moral, una cuestión de Derecho o de Hecho, al igual que a los ojos de los estadísiticos se convierte en un número".

"Un poeta diría que el día se avergüenza de alumbrar esa terrible cloaca por la que desfilan tantos infortunios".

"Me vi repentinamente aquejado de una dolencia, el asco por la humanidad".

"En fin (...), vale más llevar lujo en los sentimientos que en la indumentaria".

"En fin, todos lo horrores que los novelistas creen inventar están siempre por debajo de la verdad".

TOKIO BLUES.NORWEGIAN WOOD de Haruki Murakami




MIS FRASES FAVORITAS de 

"TOKIO BLUES. NORWEGIAN WOOD" 

de HARUKI MURAKAMI
por Fernando G. Mancha


"No siento dolor. Únicamente el sonido hueco que acompaña cada patada. Pero también este eco se apagará algún día".

"Soy de ese tipo de personas que no acaba de comprender las cosas hasta que las pone por escrito".

"No soy muy inteligente y me cuesta entender las cosas. Pero, con un poco de tiempo, llegaré a entenderte. Y no habrá nadie en el mundo que te comprenda mejor que yo".

"... y escribir esta líneas con la desesperación de un hombre que va chupándose la médula de los huesos".

"Ella seguía buscando las palabras en el vacío".

"Leía muchísimo más que yo, pero tenía por principio no adentrarse en una obra hasta que hubieran transcurrido treinta años de la muerte del autor (...). -... no quiero perder un tiempo precioso leyendo libros que no hayan sido bautizados por el paso del tiempo".

"La última sílaba quedó suspendida en el aire, como desgajada".

"Despierta o dormida sus labios habían perdido todas las palabras".

"El espacio inconmensurable que se abría entre el televisor y yo se dividía en dos; luego este espacio volvía a partirse por la mitad. El proceso se repetía una y otra vez, hasta que al final era tan pequeño que cabía en la palma de mi mano".

"Siempre estuve hambrienta. Aunque sólo hubiera sido una vez, hubiera querido recibir amor a raudales. Hasta hartarme. Hasta poder decir: «Ya basta. Estoy llena. No puedo más»".

"... dormí profundamente, exprimiendo, gota a gota, toda la fatiga acumulada en cada una de mis células. Soñé que era una mariposa danzando en la penumbra".

"Las sombras mudas de la luna y las sombras danzantes de la vela se superponían, entretejiéndose unas con otras sobre la pared blanca".

"Tal vez susurraba palabras mudas a la noche".

"... aquella chica, hermosa como una muñeca y embustera como un demonio".

"Lloviendo de esta forma, tengo la sensación de que sólo estamos nosotros tres en el mundo (...) ¡Ojalá continúe lloviendo eternamente y nos quedemos así para siempre"

"... dudaba sobre si los sucesos de aquella noche habían sido reales (...) Para ser una ilusión, los detalles eran demasiado precisos; para ser reales, éstos eran demasiado hermosos. El cuerpo de Naoko y la luz de la luna".

"Su hermoso cuerpo yacía en la oscuridad, y de su piel brotaban innumerables tallos, pequeños y verdes, que temblaban y se mecían con el viento".

"No recuerdo haber vivido jamás una primavera tan amarga. Hubiera preferido vivir tres febreros seguidos".

"Tranquilo, Watanabe. No es más que la muerte. No te preocupes".

"Y cada vez que la estaciones cerraban su ciclo, se incrementaba, a un ritmo más alto, la distancia entre los muertos y yo".


... Y LAS COMPARACIONES:

"El tiempo fue alargándose paulatinamente, igual que las sombras en el crepúsculo".

"Y está tan oscuro como si en una marmita alguien hubiera cocido todas las negruras de este mundo".

"Es como si tuviera el cuerpo dividido por la mitad y las dos partes estuviesen jugando al corre que te pillo".

"Parecía una máquina que hubiese dejado de funcionar al desenchufarla. Sus ojos estaban cubiertos por un velo opaco".

"Destilaba vida y frescura por cada uno de sus poros, como si fuera un animalito que acabara de irrumpir en el mundo para recibir la primavera".

"Me encanta cómo hablas. Como si estuvieras estucando la pared. Limpio. Fino".

"... estoy cansada. Como un mono empapado bajo la lluvia".

"... entraba una luz mortecina que recordaba una película polaca antigua".

"... sé sacar el lado bueno de las personas. En resumen, soy como el rascador de una caja de cerillas".

"... tenía la boca  seca, como si hubiera comido polillas o algo parecido".

"Las personas enfundadas en los impermeables amarillos parecían espíritus a quienes se le permitiera vagar por el mundo en las mañanas de lluvia".

"Su figura acostada hacía pensar en un pequeño animal mortalmente herido".

"Eres muy bonita, Midori (...) Tan bonita como para hacer que las montañas se derrumben y el mar se seque (...) Me gustas como un oso en primavera".

"Pasé tres días extraños, sintiéndome como si estuviese andando por el fondo del mar".

"¿Te gusta mi peinado? (...) Es tan bonito que podría derribar todos los árboles de todos los bosques de la Tierra".

"¿Cuánto te gusto? (...) Como para convertir en mantequilla todos los tigres de las junglas del mundo entero".

"A veces me siento como el portero de un museo. Un museo vacío, desierto, que ya nadie visita. Y yo lo custodio exclusivamente para mí".

"Midori enmudeció durante largo tiempo. Aquel silencio recordaba todas las lluvias del mundo cayendo sobre la faz de la Tierra".


(Si quieres ver la reseña que hice tras mi primera lectura de este libro, pincha aquí)